sábado, 8 de septiembre de 2007

infinitos

caminaron de mañana por el centro, como si nunca se hubieran separado. sí, hasta hoy, cuando se abrazan o se toman de la mano, es como si no tuvieran fin: es eso, se miran a los ojos y algo fluye en cada uno, algo emanan: una luz, un olor, un tipo de pureza....cosas así, esencias. sólo ellos pueden sentir y saber qué es todo eso. es su secreto, y es imbatible. así será para siempre, sin importar las horas que vienen, las gentes, las lejanías. una vez que lo infinito se impregna, ya no puede uno deshacerse de él. es por eso que incluso a pesar de ellos mismos, aquel secreto imbatible es para siempre, y los condena a caminar una mañana por el centro como si nunca se hubieran separado, sonrientes.